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Tarde de chicos y juegos

Cuando era chica, cada vez que viajaba a Paris me preguntaba por qué no había juegos en las plazas. Acostumbrada a las de Buenos Aires, donde cualquier excusa era buena para tirarse un par de veces por el tobogán o hamacarse contra el viento, esas contadas plazas parisinas con algunas hamacas dobles cercadas, con horario de acceso limitado y vigiladas por la estricta mirada de quien cobraba la entrada, me parecían ir a contramano de la espontaneidad infantil.

La cosa no mejoró durante los años que viví allá. Sin embargo, años después cuando empezamos a viajar en familia, me encontré con que los franceses se habían rendido a la evidencia: los chicos quieren jugar! Desde los grandes parques hasta las plazas de barrio más chiquitas habían incorporado trepadoras, toboganes y columpios, y se habían llenado de niños tanto en verano como en invierno. Esta novedad permite que aquellos que llegan a Paris con chicos puedan balancear paseos culturales con programas infantiles, haciendo el viaje más entretenido para todos.

De esta manera, quienes visiten la Tour Eiffel pueden, antes o después, hacer una parada en los juegos que están en el Champ de Mars, justo delante de la torre, o escondidos en los jardines del Trocadéro, del otro lado del Sena. Y coronar el día con unas vueltas en la calesita, abierta todo el año.

Aquellos que vayan al Louvre con chicos tienen la alternativa de aprovechar el Jardín des Tuileries y todo lo que éste ofrece: espacio de juegos con puentes colgantes y toboganes, paseos en poney y alquiler de barquitos para hacerlos navegar en la fuente. Los que estén ahí en julio y agosto pueden además sumar los entretenimientos de la Fete foraine des Tuileries, una verdadera kermese que se desarrolla en el verano del lado de la Rue de Rivoli, con tren fantasma, camas elásticas y manzanas acarameladas incluidas! Y durante todo el año, la Grande Roue de la Place de la Concorde, para disfrutar de las mejores vistas.

Y por supuesto, no hay que dejar de lado los grandes jardines: todos ellos cuentan con áreas especialmente destinadas a los niños. Vale una mención especial para el Jardín du Luxembourg que tiene un espacio enorme, con juegos para las distintas edades. Si bien la entrada a los juegos es paga (2.50 Euros), es super recomendable! Además, en el mismo parque hay una calesita, hamacas y un teatro de títeres.